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jueves, 13 de junio de 2013

Luz de Vidriales


Este pasado sábado a las diez de la noche, una improvisada iluminación externa en el Santuario de la Virgen del Campo, añadió un poco más de resplandor, si cabe, a la primera Adoración Nocturna que se realiza en este templo; esperando por mi parte y por la de cuantos pregunté, y analizando el resultado, no sea la última en nuestro valle. La llaman Vigilia de Espigas, y se debe realizar aprovechando la oscuridad de la noche y su especial silencio para ayudar en la meditación y en la oración, para quien lo desee. La situación de nuestro Santuario, en la tranquilidad del descampado, el alejamiento del bullicio propio del fin de semana, la serenidad de una noche inverniza que esperó a su término para rociar con lluvia nuestros campos, los que mayormente exhiben frondosas las verdes espigas que un día se transformarán en fértil cosecha, prestaron el mágico escenario para tan bellas metáforas en un oficio religioso de pensamiento y reflexión. Participaron 11 grupos: Astorga M y F, Ponferrada M, Villares M, Castrillo de la Valduerna M, Posadilla de la Vega M, Nistal de la Vega M, Villares de Órbigo M, Santa Marina del Rey M y F, Benavides de Órbigo M y F, y La Bañeza M. (M – masculino; F – femenino). Todos forman parte de la Diócesis de Astorga, y algunos, como el de ésta ciudad, con 125 años de antigüedad. Este movimiento de Adoración Nocturna nació en 1848 de la mano de Hermann Cohen (1810 – 1870), nacido en Hamburgo, Alemania. Fue establecido en España en el año 1877 por Luis de Trelles y Noguerol (1819 – 1891), que nació en Viveiro, Lugo, y falleció en Zamora, en cuya catedral reposan sus cenizas. El ejemplo más antiguo de estos actos es la vigilia celebrada por San Pablo con los fieles de Tróade (Hch 20, 7-12). Cada grupo se reúne como mínimo una vez al mes y todos juntos una celebración al año, normalmente en junio y en un lugar diferente, en esta ocasión en Vidriales. Sus insignias señalan el compromiso individual, como sus banderas el colectivo, que en la pasada Vigilia de Espigas ocuparon un lugar de honor, alrededor del altar, en el presbiterio del Santuario. Si en pocas palabras tuviera que describir lo visto, diría  solemnidad, comunidad, participación y respeto. Importantes valores decadentes en la sociedad actual. El comentario final de los asistentes al acto fue de satisfacción, y pese a su larga duración (más de 2 horas) a nadie le pareció prolongado, a mí tampoco. Deseo que hayan tenido un buen viaje de vuelta a sus hogares, y como vidrialés, y seguramente en nombre de muchos otros, les doy las gracias por habernos elegido.










 Aprovecho este artículo para informar a los que siguen las obras del Santuario a través de este blog: nuevos retablos, aprovechando piezas, con trabajo de restauración y añadiéndole lo necesario para la exposición de dos imágenes en la pared sur; nuevo Via Crucis, restaurando piezas perdidas y pintando el antiguo Via Crucis, haciendo pareja con uno nuevo, colocado debajo en la pared norte; nuevos muebles, restaurando un viejo hachero y construyendo otro para exponer los cetros de los cabilderos frente al presbiterio; … nuevo granito de arena para orgullo de todos los vidrialeses.










domingo, 2 de junio de 2013

Reparación con tejas árabes


Para una correcta administración del blog, Blogger y su servidor Google ponen a nuestra disposición importantes herramientas como son las Estadísticas, que nos permiten conocer datos como número de visitas, artículos más vistos, sitios a través de los que nos visitan, las palabras clave escritas en los navegadores, incluso el sistema operativo, el tipo de navegador o el país origen de la búsqueda. Un diario análisis de estos datos ayuda a conocer el tipo de público y sus preferencias a la hora de editar nuevos artículos. En este vuestro blog, las mayores visitas son las relacionadas con la cocina económica, materiales como el adobe o la tapia, y los tejados de ripia y teja árabe. Me satisface ver el interés por la construcción tradicional, así que en unas obras recientes para la colocación de un canalón de PVC en un tejado antiguo de esta teja, hice algunas fotos desde la preparación del barro al resultado, por si a alguien le sirven de ayuda. El trozo es pequeño, pero sirve para un tejado entero, el sistema es el mismo. Ya tengo otro artículo y una pequeña poesía dedicada a tan sencillas como efectivas e insustituibles tejas, y para solucionar cualquier duda, dentro de mis conocimientos, bajo el título del blog está mi correo electrónico; estaré encantado de responderos. Solo añadir que muchas veces preguntan como se camina sobre las tejas en las reparaciones, yo aconsejo en primer lugar utilizar un arnés para evitar una caída, luego calzado flexible con suela de goma, y observar las tejas: las más rojizas suelen tener mejor cocción, y por tanto mayor dureza; se debe de pisar sobre las dos hileras de la canal, evitando las partidas o desconchadas, nunca en el fondo de la canal, que aunque parten peor, se sustituyen con dificultad y dañando el entorno para una posterior reparación. Otro consejo es la reposición con teja antigua, nunca moderna, pues además de tener distinto formato y por tanto ajustar peor, la calidad también es inferior; ya dice un refrán popular “no compres cosa vieja que no sea teja”. Y el último consejo: un repaso cada 5 años limpiando y sustituyendo tejas rotas, alarga la vida de un tejado, porque como dice otro refrán “casa en la que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera”. ”.

















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domingo, 26 de mayo de 2013

Tras la barra del bar... una vida se va. (Fito)







He leído por ahí que España es uno de los países del mundo que cuenta con más bares, y me lo creo; para bajar la media tenemos a Santibañez de Vidriales, que antes de la crisis llegó a 17 (o más, según se mire), uno por menos de 30 habitantes, todo un record. Digo lo de “según” por atenerme a la escueta definición de bar, como local con “barra”, del inglés “barrera”, donde se despacha todo tipo de bebidas, ya que en este pequeño pueblo el mismo propietario abría anexos otros locales con nombre propio, camareros, etc, aumentando la cifra. Pero el bar es mucho más complicado de definir, es un local espiritual, de reunión y tertulia, pensamiento y divulgación, es un “ríete tú de la mejor red social”, donde la música y la literatura acampan y gobiernan bajo la influencia o al amparo de la bebida, en un ambiente que atrapa e incita a volver. Montones de canciones: “clavado en un bar”, de Maná; “visite nuestro bar”, de Hombres G; “el calor del amor en un bar”, de Gabinete Caligari; “tras la barra del bar”, de Platero y tú; “peor para el sol”, de Joaquín Sabina; “quiero beber hasta perder el control”, de Los Secretos… y un largo etcétera me vienen a la cabeza…, y ocurre lo mismo con la literatura,
“Si es o no invención moderna,
vive Dios que no lo sé,
pero delicada fue
la invención de la taberna.
(Baltasar de Alcázar)”
aunque la que más me gusta no tiene autor conocido, fue regalada a las puertas de los servicios o en otro rincón recóndito, como quien coloca su bandera en la invasión personal al lugar que le gusta y desearía volver. El propio camarero te da la bienvenida con arte:
“Beber que tengo buen vino,
de política no hablar,
no armar broncas ni jaleos
y antes de salir, pagar”
“Aviso, beber agua no potable puede matar tu sed”, y no te preocupes, “está bien ser abstemio, pero con moderación”, también “se necesitan clientes, no hace falta experiencia”, y aquí “podemos asegurar que 5 de cada 10 consumiciones son la mitad”
Pero la palma se la lleva la reina de la bebida, la cerveza:
"Cebada, lúpulo y levadura
encontraron el agua más pura y,
tan maravillosa mixtura,
se cocina a alta y baja temperatura.
De cuatro a seis semanas madura y,
sale con tal frescura,
cuerpo y dulzura,
que tomarse una sola es una auténtica locura.
Incline el vaso con mesura,
y sírvase la calidad que año tras año perdura.
No se lo digo con vanidad,
para tomarse una “birra”
no hay momento, ni hay edad."
Por eso “24 horas en un día, 24 cervezas en una caja… ¿coincidencia?”, “la cerveza es necesaria para que la sed merezca la pena”, o la impepinable “sexo y cerveza fría, por lo menos una vez al día”. Con la prohibición de fumar tan discutida e incomprendida, alguien, en defensa de su calidad del aire apuntó irónicamente:
“El humo de su cigarrillo es el residuo de su placer, pero, sin mi consentimiento, usted contamina el aire que respiro, ensucia mi cabello y mi ropa, y destruye mis pulmones. Sucede que yo también tengo mi placer, me gusta tomar cerveza, y el residuo de mi placer es la orina… ¿A usted le gustaría que yo le meara?”
Estando serenos esto no tiene réplica, aunque en estos lugares “algunas veces un hombre inteligente es forzado a quedar borracho para pasar un tiempo con los tontos”, con los que afirman que “el día que lean que el alcohol es malo para la salud, dejarán de leer”, o definen la “realidad” como “una alucinación producida por la falta de alcohol”; entonces aparece aquél que dice “es mejor ser un borracho famoso que un alcohólico anónimo”, y proclama su deseo de mejorar: “¡este año no bebo más!, igual si, pero más no”. Caldeado el ambiente, nada como un buen brindis:
“El que bebe se emborracha,
el que se emborracha duerme,
el que duerme no peca,
el que no peca va al cielo,
y puesto que al cielo vamos…
¡bebamos, bebamos, bebamos!”
Lo de los servicios mejor dejarlo, solo este par de letreros refleja la preocupación del dueño del local por mantenerlos higiénicos:
“Cagar de gusto,
oler da pena,
no seas cabrón
y tira de la cadena”
“Después de la faena
tire de la cadena,
y si no se va la zurruspilla
utilice la escobilla”
Llega la hora de pagar. Se complica la cosa. El camarero dice que “se puede pagar a plazos, tenemos plena confianza en Dios. Los demás pagan al contado”, que “hoy no se fía, mañana si”, repetimos, “aquí no se fía, y el que fía no está”, porque “tenemos un trato con el banco, ellos no despachan alcohol y nosotros no aceptamos cheques”. Después las despedidas: “no hables tanto de ti, ya lo haremos nosotros cuando te vayas”, o “si bebes no conduzcas, se te podría derramar”. Esto es un bar, “abierto 7 días a la semana, y también los fines de semana”, donde
“abrimos cuando venimos,
cerramos cuando nos vamos,
si vienes y no estamos
es que no coincidimos”
Rindo pleitesía a dueños y camareros por su inacabable paciencia, nada sería lo mismo sin sus locales, donde preguntan
“¿Qué tiene un vaso de vino? Vale 0,60 euros y da derecho a: usar palillos, gastar servilletas, ver la televisión, sentarse en una silla, ocupar una mesa, hacer aguas mayores y menores, gastar papel y agua, lavarse las manos con jabón, utilizar el secador, tirar colillas al suelo, jugar a los dados, cartas o dominó, conocer gente y reír o quejarse en voz alta. Y, encima, decir que el dueño gana mucho dinero.”
El reportaje fotográfico que acompaña este artículo es de uno de los bares emblemáticos de Santibáñez, el de Alfonso Ferreras, donde además de las ventajas enumeradas anteriormente se puede jugar a las loterías y apuestas del Estado. Me gusta su decoración, yo diría barroca (en el buen sentido), por el derroche de detalles relacionados con este mundillo de ocio, en el que uno se entibia o refresca, a elección, y las horas vuelan a traición. Me despido con una última frase, para meditar:
“El día en que ha de llegar la paz al mundo, será aquel en que dos contrincantes compartan una cerveza.”
En un bar, por supuesto.
  










 Con permiso de Coca Cola, Benditos Bares.
Siempre geniales, siempre Coca Cola.