Carta para el More,
con destino al cielo.
(Señor cartero: como
no sé la dirección, si no está donde debiera busque donde haya un ambiente
agradable y distendido; o donde se coma bien, con él de cocinero o comensal; o
en algún jardín, pero de los naturales, sin follones; o en medio de una concentración
de moteros, o si se trata que ayudar a alguien, por ahí estará.)
Querido hermano, y
nunca mejor dicho:
Éste es sólo para ti,
incondicional seguidor de este blog, estés donde hayas ido a parar. Te lo
debía, lo sé, y aquí te va.
No, no me había
olvidado; es que algo precipitado hubiese sonado a despedida, y ni a ti te
gustaban ni a mi tampoco, aunque esta vez parezca que va en serio.
Es que no me quiero
despedir. Prefiero pensar que sigues en tu adorado Cadaqués, solo que por la
distancia y sus curvas tardaremos en vernos. Prefiero pensar que el teléfono
tampoco va porque todo está bien y no hay nada nuevo que contar. Y si nos toca
envejecer lo haremos contigo siempre pendiente. Quizás hasta te confiemos algún
nuevo proyecto, o algún secreto; no hace falta que contestes, es fácil imaginarnos
tu respuesta.
No es que fueras
perfecto, pero siempre fuiste un hermano particular. Genio y figura.
Tengo un ciento de
anécdotas y demás historias de un hermano de bolsillos rotos y corazón con grúa
para remolcar gente perdida, o sin perder. Casi hace nada que nos vimos y ya
extraño tu manía paternalista. Pero no todos nacemos con determinados dones. Y
tú atesorabas unos cuantos.
Ya con poco más de
tres años, y yo con algunos domingos de vida, le diste unas patadas al cura en
mi bautizo porque pensabas que me querían ahogar. Le estuvieron bien; eso se explica
antes de remojar un niño tan pequeño. Tres añitos y ya apuntabas maneras.
Siempre fuiste un “culo
inquieto”, de un lado para otro hasta tirar el ancla donde es costumbre y
necesidad. Un sitio guapo, vale; al que nunca quise ir hasta que me obligaste.
Al contrario que tú, yo no soy de viajar; porque ni siquiera conozco todo
Osilga, a un tiro de piedra de mi casa, como para ir a… ¿Gerona? Pero me
llevaste algo muy valioso y no me quedó más que liar la manta a la cabeza y
salir tras él. Me enfadé y alegré a partes iguales, realmente tenías razón (como
otras veces); irse lejos reconforta, y entre unas cosas y otras vuelven las
pilas a tope.
Tu último proyecto sólo
se cumplió a medias. El dilema entre una merecida jubilación al lado del mar o
tierra dentro, en la casa que te vio nacer, sé que ocupaba el poco espacio que le
dejaban tus sueños. El mar tira, y el terruño también. Los amigos estaban allí,
muchos; pero también los tenías aquí, tantos o más. Un pie allí y otro aquí con
mil kilómetros por medio no parecía forma adecuada de descanso. La balanza
oscilaba hasta que todo se detuvo.
Porque nunca pensamos
en que todo se puede detener, ese todo te pilla a pie cambiado. Y nos coge desprevenidos,
como chaparrón en campo abierto. Llovió tanto que también lo hizo por dentro. Y
sin consuelo.
Para todo tenías
salidas. Hasta cuando no había salidas, tú tenías una. Aunque fuera bomba de
humo, y puerta trasera. Y frase inevitable: “que os den…”
Con tu última bomba
de humo reuniste a tus hermanos; gracias, porque nunca fue fácil. Juntaste a
tus amigos, unos presentes, otros en la distancia. Todos teníamos un montón de
cosas que decirte, pero desde la puerta trasera todavía me parece estar
escuchando… “que os den…”
Un placer haberte
conocido.
Ve con Dios, hermano.
Que gran recuerdo de un hermano a otro, viniendo de ti lo as bordado como siempre haces, cuanto te admiro querido amigo, tienes un corazón que no te coge en el pecho, la familia siempre en el pensamiento. Un abrazo para ti y otro al cielo para More. El Tito
ResponderEliminarPrecioso Joaquín. No tengo palabras para expresar lo q he sentido al leerlo. Besos.
ResponderEliminarNos vemos el 4 de agosto en Calzada
Muy emocionante amigo Joaquín. No traté mucho a tu hermano, pero si tengo presentes sus abrazos de "papá oso" como a mi me gustan, darlos y recibirlos. Que descanse en paz. Siempre estará en tu corazón. Un abrazo Paulina
ResponderEliminarNunca te irás , siempre estarás con nosotros,amigo compañero y algo más
ResponderEliminarPreciosas palabras llenas de sentimientos. Un fuerte abrazo.
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